lunes, 28 de noviembre de 2011

FOTOS DE LA HABANA SIN TACONES.


Esta fue mi primera visión de La Habana, narrada en ¨LA Habana sin Tacones".

Dejo tres fotografías de las famosas Barbacoas: Dada la escasez de viviendas, las familias se ven obligadas a optimizar sus espacios construyendo un sobre piso en una habitación, a partir del cual, dos parejas o familias comparten el espacio.

Algunos privilegiados colocan aparatos de aire acondicionado. Otros, abren agujeros en las paredes para facilitar la circulación del aire.



domingo, 20 de noviembre de 2011

LASSO EN PRIVADO RADIO


Hace poco tuvimos la dicha de entrevistar a este joven promesa de la composición y la música que hace rato ya esta cumpliendo.

Se trata de Andrés Lazo, mejor conocido como "LASSO", hijo de un queridísimo compañero de la radio, Henrique Lazo.

Aquí les dejamos la entrevista para que la disfruten. Está colgada en la web www.ondalasuperestacion.com en la pestaña que dice "fin de semana", como el resto de nuestros programas EN PRIVADO, versión radio.

Va la primera parte aquí:

http://www.unionradio.net/OndaLaSuperEstacion/playeronda/default.aspx?tipo=1&id=15334

Segunda parte aquí:

http://www.unionradio.net/OndaLaSuperEstacion/playeronda/default.aspx?tipo=1&id=15335



Disfrútenla!!

miércoles, 16 de noviembre de 2011

YA EN LIBRERIAS.




¡Lo prometido es deuda!

Ya está en las librerías "La Habana sin tacones", crónicas de mi viaje a Cuba.
Espero lo disfruten tanto como yo al escribirlo!

Gracias siempre!

Mel.

domingo, 23 de octubre de 2011

¡TAS PONCHAO!


El juego comenzó hace doce años. Ha sido el más largo de los últimos tiempos; pero claro, el cambio de reglas lo permitió, y la mayoría _dicen_ estuvo de acuerdo.

En el primer inning, el nuevo lanzador designado, le hizo swing de una vez; no perdió ni un segundo al llegar al montículo. Lanzó una recta y ponchó a los viejos bateadores; aunque a otros les dio base por bola, sin perderlos de vista ni un segundo, claro, para hacerles out en el momento preciso si avanzaban demasiado cerca del home.

Hacía tiempo no se veía un juego tan intenso; tan largo; hasta el pisa y corre más audaz propició el nuevo lanzador. Todo el mundo en vilo; emocionado, ovacionando; esperando un mejor lanzamiento cada vez. El lanzador designado disfrutaba sin remilgos su victoria; los aplausos, la ovación. El público, cansado hasta entonces de los viejos y precedibles encuentros, le aupaba y le acicateaba. Pedían más. Y el lanzador complacía, sin perder de vista que ése era “su” juego. No lo dejaría perder por nada del mundo. En tiempo récord produjo los tres primeros outs; con algo de técnica, sagacidad, y no poca picardía.

Más de una vez, el juego fue suspendido por lluvia. La fanaticada esperaba ansiosa una nueva fecha. Mientras, el nuevo lanzador designado disfrutaba las mieles de su debut. Se convirtió en la nueva estrella de los medios de comunicación; los corredores del equipo contrario, terminaron agotados. Muchos lesionados; otros prefirieron retirarse.

Todo iba bien hasta que el propio equipo del lanzador designado comenzó a sufrir bajas; varios bateadores fueron desincorporados por faltar a las reglas, y el lanzador designado se vió obligado ahora a coger el bate y simplemente intentar el home run para salvar su propio juego.

Abanicó un par de veces. Hizo un foul que casi se convierte en out. Y finalmente, volvió a abanicar. Hubo silencio. Los árbitros no reaccionaban, pero la fanaticada, implacable, ovacionó: ¡Tas ponchao! Gritaron. El lanzador devenido en bateador no podía creerlo. Se resistía, porque sabía que un nuevo bateador tomaría su turno. Así eran las reglas.

El juego no necesariamente termina cuando un jugador se poncha. No es el escenario más grato para ningún beisbolista, pero ha ocurrido, hasta a los más descollantes. Un ponche significa el fin de una oportunidad que se tuvo y no se aprovechó. Hay que dar paso al siguiente, y hacerlo pensando en el triunfo del equipo.

martes, 18 de octubre de 2011

PRONTO EN LAS LIBRERÍAS.



Éste es el título de mi próximo libro: "La Habana sin Tacones", y pronto estará en las librerías de la mano de la editorial "Libros Marcados".
A continuación les dejo el Prefacio a guisa de adelanto. Como verán, se trata de las crónicas de mi viaje a Cuba, en Agosto de 2010; un recorrido eminentemente turístico del que sin embargo se desprenden dramas humanos que nos tocan muy de cerca. Aquí se los dejo, en el nombre de Dios.


PREFACIO.


Caracas, 21 de Agosto de 2010.

Querido R:


Son las seis y media de la mañana y sé que hasta las nueve eres una tumba. Ya estoy de regreso, entre conmovida, impresionada y algo triste. Parece mentira. No llevé mis zapatos de baile. Al hacer la maleta recordé que los había regalado hace tiempo. Tampoco me hicieron falta. Era tal vez un presagio. La realidad que encontré me dejó contando, como en la rueda de Casino, pero en regresiva: 3,2,1.....ojalá nunca lleguemos a ese mar de sobre murientes. No lo merecemos. Ni nosotros, ni ellos.

El Tarará de tu niñez es ahora un lugar reservado en parte a la preparación de aquellos que serán operados de la vista gracias a la “Misión milagro”. El resto se mercadea como uno de los lugares de más atractivo turístico. Pasé por allí de regreso de las más cercanas Playas del Este, a unos 35 minutos de La Habana. No han perdido su encanto, te lo aseguro. Tus vacaciones de infancia allí deben haber sido una delicia.

No te traje nada. No vino nada material en mi maleta, salvo un par de estampitas de la Virgen de la Caridad del Cobre y un cenicero de recuerdo de mi visita a la casa de Hemingway. ¡Quién quita! Tal vez recoja algo de la inspiración que él encontraba en la isla.

Los recuerdos que traigo no son tangibles. Ya te contaré. Duelen; por lo que vi y dejé allá, y por lo que al regresar encontré entre nosotros mismos, sólo que con un poco más de color y hasta de tecnología.

Hay dos mundos allá, amigo. Vi dos ciudades que se juntan en la necesidad, cuando escarbas un poco entre aquellas viejas casonas que aún derruidas, son una bofetada para los que deambulan a diario entre callejones con edificios que a simple vista parecieran abandonados, pero donde laten los sueños de la mayoría. Son dos las monedas también. Con una se paga la sumisión y con la otra se accede a la irrealidad de la ciudad turística. Sin embargo, ya nadie pareciera querer ocultar nada. No vociferan, pero si te interesas un poco, escupen su realidad ahogados de tanta limitación, de tanta carencia, de tanto mal trato. El turismo ha abierto una ventana al choque de dos realidades que no creo puedan convivir sin efervescencia por mucho más tiempo. Por ahora el miedo es el muro de contención. Me aferro a esa tesis de la psicología que augura que después del miedo contenido, irrumpe la acción. Eso me agobia menos que pensar que lo que vi pueda durar 10, 20 o 30 años más. O peor aún, que pueda trasladarse definitivamente y sin remedio hasta nuestra propia tierra.

Como te decía, todo es por partida doble, empezando por la moral que sostiene a dos Presidentes: uno titular y otro el objeto recurrente de la adulación. Uno la causa y otro la consecuencia. Uno el símbolo del castigo y el otro la posibilidad de abrigar una mínima esperanza de que la soga afloje un poco su presión. Para algunos, el primero es aún el símbolo de la lucha reivindicadora. Pero a esos solo los vi por televisión. Del otro hablan a veces en la calle, pero sotto voce, como cuando uno no quiere compartir sus proyectos para que se le den. Se me hace un nudo en la garganta de solo recordar esas miradas, esos deseos reprimidos; esas palabras que escuché sin mucho convencimiento algunas veces, pero como queriendo sugerir: “si no lo vemos así no hay de qué sostenerse”; pero más me ahogo cuando pienso en lo que has de sentir tu al saber que tu tierra se ha vuelto árida durante tantas décadas. No sé cómo podría manejar yo una circunstancia así; eso me aterra, te confieso; ¡me da pavor!.

En fin, creo que voy a estrenar una cajita de pastillitas de rescue que me regalaron hace tiempo. Nunca pensé que las usaría. Ya sabes, tu amiga aquí, la mamá de los helados en materia de autocontrol. ¡Qué tontería!.

Traigo callitos en los talones. Ha de ser por caminar toda La Habana en cholas, bajo aquel sol inclemente, picante, que compite con el aire húmedo que emana de la costa, a ver cuál de los dos produce más calor. ¿Te imaginas? ¡Fin de mundo! Pues sí, eso hizo La Habana conmigo, y algunas otras cosas más trascendentes que ya te iré contando.

Cuando regreses de Miami avísame; no quiero agobiarte ahora con mis historias. Como buen exilado, seguro muchas no serán novedad para ti, pero a mí me han estremecido. ¿Sabes? Definitivamente escribiré una suerte de crónica de este viaje. Vale la pena. Por todo. Por el pasado, por el presente, pero sobre todo por el futuro que en este país aún podemos construir. Luego te muestro las fotos. Eso si, para eso te espero, porque creo que será indispensable una botella de por medio. Mientras tanto, digamos que en honor a Celia me hago la Cruz, porque de verdad, verdad, necesito gritar……………………………¡¡ Azúuuucar!!!

Cariños,

Mel.

lunes, 17 de octubre de 2011

EL VOTO DE LA SENSATEZ.


De cara a las elecciones de 2012, en Venezuela debe imponerse un llamado a la sensatez. El país necesita respuestas, y el voto debe estar orientado hacia aquella propuesta que al menos asome el camino de la consecución de los objetivos. No es la hora del abstencionismo. Es la hora de la sensatez.

Hace rato que muchos venezolanos sentimos que el país necesita recuperar la cordura y el sentido común. No pareciera razonable volver a premiar con el voto a militantes de un gobierno que lo más efectivo que hace es empeorar la situación general del país. En eso no tiene competencia; no pareciera razonable premiar con el voto a un gobierno que no sabe cómo evitar que decenas de venezolanos sigan muriendo cada fin de semana; no pareciera sensato premiar con el voto a un gobierno que persigue y acosa al sector privado pero luego deja perder toneladas de alimentos que hubieran matado el hambre a millones de venezolanos que no tienen además ni empleo ni un techo digno. No pareciera justo quedarse en casa y dejar que una vez más otros decidan por uno.

Tampoco pareciera sensato premiar con el voto a un gobierno que permitió el fallecimiento de un venezolano, Franklin Brito, la más emblemática de las víctimas de una política de estado, la de la expropiación arbitraria e ilegal de los bienes privados. Pero hay otro Brito, Vicente, ex presidente de Fedecámaras que también ha sido victima de esa política de Estado: casi dos tercios de su patrimonio de 35 años de trabajo, ha sido intervenido por el gobierno arbitrariamente. Eso por mencionar apellidos y personajes ya públicos. Pero hay familias enteras de ganaderos que han sembrado sus ganas y sus ilusiones y su trabajo en las tierras y el ganado, como mi amiga Jeannette Montoya y su esposo Rolo Sosa, que han sido igual de abusados. Y no se rinden, como debe ser.

El asunto es que a esta hora, Venezuela está llena de Britos, de Sosas, de Arrias…de víctimas de un ejercicio aberrante y abusivo del poder. No pareciera sensato entonces premiar con el voto a quienes no han sabido administrar el país, propiciar su crecimiento, ejercer la tolerancia y el respeto, pero sobre todo, cumplirle a los electores.

El 7 de octubre de 2012 es una oportunidad para que hasta los militantes revolucionarios expresen su descontento con el manejo ineficiente de buena parte de los funcionarios del gobierno. Para todo el país significa la posibilidad de retomar el equilibrio; de poner un límite a los abusos y de recordar a los partidos, a todos, los del gobierno, los de la oposición y aquellos que buscan posicionarse como una tercera alternativa, que ningún proyecto político es posible sin el voto de los electores. Como dijimos hace pocos días, no hay tiempo de nuevas equivocaciones. Ahora toca a los políticos interpretar al país, y a los electores, decidir y premiar a quienes hayan hecho la interpretación correcta.

sábado, 15 de octubre de 2011

VIVIANA GIBELLI: CÓMPLICE EN LA RADIO


Cursó toda la carrera, así que podría ser la Doctora Gibelli, si la telenovela Kayna no se hubiese atravesado cuando ya comenzaba a hacer las pasantías de medicina. Sus pacientes se la cedieron a millones de televidentes que han podido disfrutar en cambio de otras cualidades. No obstante, siendo justos, la belleza pasa a segundo plano cuando se tiene la oportunidad de intercambiar con Viviana Gibelli, una chica cuya inteligencia y espíritu saltan a la vista en apenas minutos.

Es profunda; extrovertida e irremediablemente inconforme. De eso se nutre para seguir adelante y conquistar nuevas metas. Se ha cuidado muy bien de no encasillar sus virtudes frente a las cámaras; o en las tablas, o en los negocios.

Ha cumplido su anhelo de ser madre pisando los cuarenta. Ahora lo es por partida doble y luego de una larga espera. En la concreción de ese sueño, la providencia le acercó además al amor de su vida. "Le debo tantas cenas, la luna de miel, le debo mucho", dice al recordar con una lluvia en los ojos, que cuenta ya con cuatro años de matrimonio, la mitad de los cuales los dos han estado "embarazados". Grande ese amor que le hizo además convertirse en hebrea.

Viviana no tiene límites cuando se trata de superarse a sí misma. Ahora se prepara para emprender formalmente labores de producción en el espacio que ya conduce: "confidencias", mientras cuenta con los dedos y le faltan, para totalizar los éxitos al frente de "La guerra de los sexos". De tanto en tanto, la lluvia le moja de nuevo los ojos al recordar a su padre, un inmigrante italiano que la quiere ahora desde otro plano; y a su madre, una cubana que le ha puesto salero a la familia desde siempre.

Grata y aleccionadora conversación que les invitamos a disfrutar EN PRIVADO RADIO este sabado a las 6pm y domingo a las 5pm por www.ondalasuperestacion.com 107.9 Fm

Gracias Vivi!, aunque sé que no te gustan los diminutivos!!.